¿Alguna vez te has preguntado por qué te despiertas cansado, incluso después de una buena noche de sueño? No estás solo, y las razones pueden ser más comunes de lo que piensas. Un sueño interrumpido, la calidad del colchón, o incluso el tiempo que pasas en pantallas antes de dormir pueden afectar tu descanso. Además, factores como el estrés y la falta de una rutina de sueño pueden contribuir a esa sensación de fatiga matutina. Para solucionarlo, intenta establecer un horario regular para acostarte y levantarte, crea un ambiente propicio para dormir —oscuridad, frescura y tranquilidad— y limita el uso de dispositivos electrónicos. ¡Prueba estos consejos y despierta renovado!